LOOKHOME · REVISADO EL 1 DE NOVIEMBRE DE 2026
Empieza por identificar qué vendes y quién puede firmar
Antes de definir el anuncio, reúne la documentación que identifique la vivienda y a sus titulares. La escritura y la información registral permiten revisar la titularidad y las cargas; la referencia catastral y el recibo del IBI ayudan a contrastar la identificación y las características fiscales. Catastro y Registro cumplen funciones distintas: una coincidencia parcial no sustituye la revisión de la propiedad.
Si hay una herencia pendiente, varios copropietarios, representación por poder, usufructo o una separación, explica la situación al profesional desde el inicio. No hace falta publicar documentos personales en el anuncio. La revisión se hace por un canal privado y con la información necesaria.
Comprueba certificado energético y cédula
Revisa si dispones del certificado energético registrado y de su etiqueta, y si la vivienda tiene cédula de habitabilidad aplicable y vigente. El técnico debe comprobar el procedimiento si falta documentación, hay reformas o ha cambiado el uso. La ausencia del certificado no permite asignar por estimación una clasificación energética.
En Solicitar certificados y cédulas puedes indicar qué necesitas y aportar IBI, planos y documentos anteriores. El formulario prepara la revisión, no emite la documentación ni confirma por sí solo la viabilidad del trámite.
Revisa comunidad, suministros y situación de ocupación
Recoge la información disponible sobre cuotas de comunidad, derramas, inspecciones y actuaciones relevantes del edificio. Antes de la firma se revisará la documentación de deudas de comunidad y otros documentos exigibles según el caso. Identifica los suministros y comunica si hay contratos, incidencias o servicios pendientes de regularizar.
Si la vivienda está alquilada u ocupada, no debe presentarse como una vivienda libre sin contrastarlo. El contrato, la situación de acceso, las limitaciones y los derechos de terceros pueden afectar a la comercialización. Tampoco se deben ocultar condiciones relevantes en una nota poco visible.
Construye una oferta coherente con los documentos
Una superficie anunciada debe indicar qué representa: útil, construida u otra medida documentada. El estado del inmueble, los anexos y las condiciones económicas han de describirse con precisión. Los impuestos y gastos de la operación, los honorarios y quién asume cada concepto deben quedar claros antes de asumir compromisos.
La valoración orientativa por código postal ayuda a iniciar una conversación sobre precio. No comprueba la titularidad, las cargas ni el estado técnico y no sustituye una tasación cuando sea necesaria. Comparamos el inmueble con su mercado y revisamos los elementos que una media de zona no puede recoger.
Un orden práctico para empezar
- Identifica el inmueble, sus titulares y cualquier particularidad jurídica.
- Localiza los documentos de energía, habitabilidad y edificio que ya tengas.
- Revisa información de comunidad, ocupación y suministros.
- Confirma superficies, condiciones de venta y costes con el profesional.
- Prepara el anuncio y las visitas con información contrastada.
Es una guía de preparación y no una lista universal de documentos obligatorios para todas las transmisiones. La notaría y los profesionales de la operación deben concretar los requisitos de tu caso.
Referencias oficiales
Generalitat: documentación en la compraventa · Certificación energética · Cédulas de habitabilidad
